En primer plano: Bar Carlo
Ubicado en la bulliciosa Foster Road, en el sureste de Portland, Bar Carlo sirve una versión divertida e innovadora del brunch mexicano-estadounidense, ofreciendo un espacio acogedor para saborear sabores frescos y reconfortantes en buena compañía, así como un animado espacio para eventos y celebraciones de todos los tamaños. La propietaria, Mel, nos ha contado la historia de su negocio.
Bar Carlo comenzó en 2008 con una apertura «precipitada», una modesta inversión de sus fundadores iniciales y el sueño de ofrecer una gastronomía italiana de calidad que, poco después de la apertura, se transformó en un brunch. Superamos una recesión económica, una curva de aprendizaje muy pronunciada y una década de «eclecticismo y improvisación».
Cuando llegó la pandemia y el mundo se ralentizó, nos pusimos manos a la obra. Con la ayuda de mi increíble equipo, aproveché ese tiempo para renovar el local. Cuando reabrimos, habíamos simplificado nuestra oferta y empezamos a trabajar en serio en la imagen de marca. En poco tiempo, el restaurante encontró su propio estilo.
Esa revitalización me abrió puertas que nunca hubiera imaginado: aparecí en una serie documental de Comcast que destacaba a empresarios innovadores de color; participé en el programa de mentoría entre pares de Xcelerate Women y fui mentora de antiguos empleados en sus propios caminos empresariales.
Empecé a pensar en el negocio de una forma muy diferente a como lo hacía cuando empecé. Fui capaz de aceptar el hecho de que nuestro tráfico no era suficiente para mantener el negocio abierto tanto de día como de noche. Con eso, Bar Carlo pasó a ser un espacio para eventos por la noche, lo que también protegió nuestra identidad como local de brunch.
De cara al futuro, me complace compartir que Bar Carlo ha ganado una beca de marketing experiencial a través de SheScales. A lo largo de 2026, trabajaré con una agencia local para: ampliar nuestros servicios de local, convirtiendo Bar Carlo en el lugar ideal para tus eventos especiales; hacer crecer nuestro catering, llevando el sabor de Bar Carlo a tus oficinas y hogares; e invertir en nuestra gente: mi objetivo final sigue siendo el mismo, proporcionar una mejor remuneración y asistencia sanitaria a mi equipo. Con ello, quiero que nuestra atención llegue a los clientes y llegue a la siguiente persona con la que se encuentren.
Gracias por formar parte de este viaje de 18 años. Tanto si viene a tomar una mimosa como si celebra una fiesta privada, es un honor para nosotros ser su fuente de calidez y hospitalidad.
¡Nos vemos en el brunch!